Ahora bien, quiero comentar sobre el reciente artículo de la Defensora del Lector de el periódico El País. Hace tiempo que no leía un artículo de un defensor de los lectores que trascendiera el hecho de un recuento de problemas y recomendaciones concretas, y este artículo si lo hace. Considero que la función del esa oficina debe contribuir al debate social sobre la función del periodismo y, claro, sobre la mejor manera para cumplir esa función. Y ahora el artículo de Milagros Pérez nos hace pensar sobre la relación entre políticos y periodistas. Lo que dice no es asunto menor, sobre todo porque traslada a los periodistas su cuota importante de responsabilidad por la forma en que se están acercando a cubrir la información más que de la política de los políticos.
La pregunta latente es ¿en qué medida el periodismo está cumpliendo la tarea de llevar información que sirva a los ciudadanos y no meramente información que trasladan los políticos. Hoy día este tema me parece esencial para el futuro del periodismo.

2 comentarios:
No sé si percibo mal, pero al menos en México la figura del defensor del lector, se traduce unicamente a mercadotecnía, es decir, es el termometro del medio para saber su penetración social y conocer así cuales son los parametros con los cuales se deben de guiar para mantener su competitividad dentro del mercado.
De esa manera, los Código deontológicos se quedan como el adorno empresarial, que libra de la culpa a sus miembros por supuestamente cumplir con sus responsabilidades sociales.
Aun que ya estamos lamentablemente acostumbrados a que cada vez que se nos plantean leyes, principios y metas las veamos como el derber ser; fincado en el mundo ideal el cual eleva al hombre por encima de su subjetividad dotandole de cualidades que nunca alcanzará (no por imposible)y por lo tanto frustrados se optará por el comformismo.
Y pues basta ver el formato y dinámica que tienen los defensores del televidente de canal 11 y 22, para saber que sólo se trata de buenas intenciones (con un gran desconocimiento de lo que pretender hacer) que nunca llegan a cristalizarse.
Muchos de los grandes medios en la actualidad son propiedad de políticos, por lo consecuente, reflejan únicamente la visión de esos políticos dejando de un lado información altamente importante pero que puede ir en contra de sus intereses. Esto hace que por lo general solo exalten sus cualidades y deterioren la labor de sus opositores. De esta forma, la audiencia solo recibe información parcial o alterada ya que no tienen la oportunidad de recibir información que destaque el punto de vista de ambos bandos.
Creo que el rol del defensor del lector es vital para que en los medios no se olvide que a quienes verdaderamente se les debe fidelidad de información legítima son a la audiencia ya que al fin de cuentas el rol del periodismo es social. El hecho de que medios impresos de gran importancia brinden una sección de quejas/sugerencias para los lectores, da a la audiencia un sentir de relevancia ya que por medio de sus opiniones pueden ser participes directos de todo aquello que les afecta. Sin participación del público, la relación entre medios y audiencia podría llegar a un deterioro mayor del que ya tienen.
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